
Las figuras en mis obras tienden a lo abstracto porque intento representar el decursar del tiempo, no como una instantánea final sino como un proceso. Utilizo el impacto repetido de las olas contra las costas rocosas como metáfora para explorar ese proceso.
Me agrada que la aleatoriedad tenga un peso no decisivo, pero sí importante, en cada pieza.
Mi trayectoria artística comenzó en 1998, mientras trabajaba como físico médico en radioterapia. En 2018 decidí dedicarme plenamente a la pintura.
Las figuras en mis obras tienden a lo abstracto porque intento representar el decursar del tiempo, no como una instantánea final sino como un proceso. Utilizo el impacto repetido de las olas contra las costas rocosas como metáfora para explorar ese proceso.